La niña de los olvidos
LA NIÑA DE LOS OLVIDOS
Guión cinematográfico
F. Montesdeoca
- EXTERIOR. DÍA. CALLE CÉNTRICA.
Una NIÑA (10 años) de aspecto dulce y frágil. Sostiene una MUÑECA contra su costado mientras busca algo en su pequeño bolso de niña que cuelga de su hombro. La MUÑECA, clásica, vestida de pastora antigua y romántica. Desde el fondo de la calle viene HOMBRE (30 años) que se aproxima. La MUÑECA le estorba a la NIÑA y la pone en el suelo para buscar mejor en su bolso. Voltea hacia el HOMBRE.
La NIÑA Deja de buscar en su bolso y observa al HOMBRE unos momentos, inexpresiva.
NIÑA reacomoda su bolso en el hombro, mira hacia el suelo, luego al lado contrario.
NIÑA se marcha dejando su muñeca en el suelo.
El HOMBRE ve irse a la NIÑA.
HOMBRE voltea hacia la muñeca.
MUÑECA abandonada.
HOMBRE recoge la MUÑECA y sigue a la NIÑA que al fondo entra por la puerta de un edificio antiguo.
2. INTERIOR. DÍA. VESTÍBULO EDIFICIO ANTIGUO.
HOMBRE entra a vestíbulo en penumbra pero no hay nadie. Observa el entorno. Se oyen pasos de zapatos de tacón que descienden por la escalera. Aparece una MUJER (27 años o así). Viste traje sastre.
HOMBRE (Formal, mostrando a medias la MUÑECA):
-Buenos días.
La MUJER no contesta, nada más lo mira con desconfianza y sale.
NIÑA (O.S. Con voz dulce):
-Es mi muñeca.
HOMBRE se sobresalta y busca en la penumbra.
NIÑA sale de abajo de la escalera. HOMBRE, amable, se acerca unos pasos y le extiende la muñeca, pero ella permanece en el mismo sitio y baja tímida su cabeza hacia el pecho.
HOMBRE se enternece, sonríe, se acerca más. De pronto ve algo que lo sorprende, lo asusta, da un paso hacia atrás, gira con prisa en dirección a la salida, que parece alejarse de él. Un sonido gutural de miedo sale de su garganta.
3. EXTERIOR. DÍA. CALLE PEATONAL. BAZAR.
Es una calle adoquinada, espaciosa, peatonal, con algo de jardinería y bancas de parque. Hay comercios del tipo de boutiques, cafés gourmet, restaurantes finos, galerías de arte, y en particular un bazar de antigüedades que, arriba, en su entrada, en una especie de nicho, tiene una escultura de fauno, olvidado de su flauta, la cual sostiene en una de sus manos.
Por atrás del aparador del bazar una EMPLEADA limpia algunas piezas ahí exhibidas.
4. INTERIOR. DÍA. BAZAR.
Mostrador del bazar; sobre éste, caja que contiene unas muñecas antiguas, Las manos de CORRADO (35-40 años), dueño del bazar, cierran la caja.
CORRADO desliza la caja sobre el mostrador hacia el CLIENTE, un hombre gordo que echa la cabeza y los hombros hacia atrás, tocando con su panza el borde del mostrador. Da una palmada sobre la caja y la atrae hacia sí hasta tocarla con la panza. Saca su cartera y la pone sobre el mostrador para sacar su tarjeta y entregarla a CORRADO.
5. EXTERIOR. DÍA. CALLE PEATONAL. BAZAR.
La NIÑA camina lenta y distraídamente. Lleva su bolso y su muñeca; saborea un helado, llega al bazar de CORRADO y se detiene frente a su aparador en el que, entre cosas, hay una colección de muñecas antiguas. Mira como si fuera una niña con hambre que viera pan del otro lado del cristal, mientras la EMPLEADA continúa adentro limpiando algunas piezas. CORRADO abre la puerta al CLIENTE, quien sale abrazando su caja de muñecas contra su panza. La NIÑA se acerca a la puerta y se detiene a distancia. El resorte cierra la puerta, CORRADO se queda afuera y mira a la NIÑA.
La NIÑA mira a CORRADO y, nuevamente, sin dejar de mirarlo, deja su muñeca en el suelo, saca de su bolso un pañuelo bordado, se limpia la boca manchada de helado y se va.
CORRADO se extraña momentáneamente e inicia un ademán para tomar la muñeca.
En eso llega CARLOS (18 años). Trae una charola vacía en la mano y una chaqueta y gorro de mesero.
CARLOS:
-Buenos días, ¿ya le traigo su almuerzo?
CARLOS repara en la muñeca.
CORRADO (señalando a la NIÑA):
-Es de ella.
CARLOS levanta la muñeca.
CARLOS (con la muñeca en alto):
-¡Niña!
La NIÑA no voltea. Viene un grupo de gente en dirección contraria y ella se pierde entre el grupo. CARLOS le hace un ademán a CORRADO de que va a entregar la muñeca y se aleja hacia el grupo.
NIÑA llega a una esquina cuando CARLOS apenas sale del grupo. Cuando CARLOS llega a la esquina la busca con la mirada: nada; hace un gesto de “ni modo” y se va con la MUÑECA colgando de su mano.
La escultura del FAUNO en el remate de la puerta del bazar permanece impávida.
6. INTERIOR. DÍA. LUGAR INDEFINIDO.
Se oye al fondo el tráfico que fluye. La NIÑA está sentada en el suelo, abraza sus piernas dobladas contra el torso, la espalda en la pared, en penumbra, con la mirada ausente y triste.
NIÑA (Suspirando apesadumbrada):
-Mi muñeca…
7. EXTERIOR. NOCHE. COLONIA POPULAR.
CARLOS llega a la puerta (de lámina) del lugar donde vive. Carga una mochila a la espalda, la MUÑECA en una mano y una bolsa con alguna compra en la otra. Pasan DOS PERSONAS, luego no hay nadie más en la calle.
CARLOS Va a tocar el timbre con la misma mano que sostiene la MUÑECA. Se va la luz de la calle y de las ventanas de las casas, se detiene y no toca el timbre.
CARLOS voltea para observar el alumbrado y la oscuridad alrededor. Deja la bolsa de mandado en el suelo. Sostiene a la MUÑECA con su antebrazo contra el cuerpo y busca en sus bolsillos, saca un llavero.
Está bastante oscuro y no atina a meter la llave correcta.
Toca con los nudillos, revisa de cerca sus llaves tratando de identificar la correcta.
NIÑA (O.S.Resentida):
-Quiero mi muñeca.
CARLOS se sobresalta, busca el origen de la voz.
La NIÑA, apenas distinguible en la oscuridad, está sentada en el escalón de la puerta de junto.
CARLOS (Incrédulo):
-¿Cómo…? ¿Cómo le hiciste para llegar aquí?
En O.S. se escucha un jadeo ronco, in crescendo, hasta convertirse en algo como un rugido y grito. CARLOS da unos pasos atrás asustado.
CARLOS se cubre el rostro, grita.
CARLOS. Su cabeza, su cuerpo, son sacudidos sacuden violentamente en la casi oscuridad. Agita las manos con movimientos instintivos.
La cabeza de CARLOS cae al suelo, mojada en líquido espeso y oscuro y se queda inmóvil.
La MUÑECA en el suelo. Después de unos momentos alguien la levanta, sin que se vea la mano que lo hace. Queda solo la silueta de CARLOS.
8. INTERIOR. DÍA. BAZAR.
CORRADO y la EMPLEADA clasifican y etiquetan piezas sobre el mostrador. Ella ve su celular.
EMPLEADA:
-No ha venido Carlos y ya es hora del almuerzo.
CORRADO (mirando su celular):
-Es cierto, ya es más de la una. Qué raro.
En ese momento entra MARCELA (35 años), aire entre ejecutiva e intelectual, relajada, cálida.
MARCELA (Preocupada):
-¿Quién no vino?
CORRADO (Contento):
-¡Hola!
MARCELA y CORRADO se saludan de beso en la boca. MARCELA se acerca a la EMPLEADA y también la saluda de beso, en la mejilla.
CORRADO:
-Llegas a tiempo para salvarnos del hambre, porque no vino el muchacho del almuerzo.
MARCELA (Más preocupada):
-Carlos… Por eso vine.
MARCELA le extiende un periódico a CORRADO y le señala una noticia. CORRADO se lleva una mano a la boca sorprendido.
En un encabezado pequeño del periódico se lee: “Violento crimen sin explicación en la puerta de la víctima”. En un recuadro aparece una fotografía de CARLOS, de su identificación personal, y en otro recuadro se ve la foto de un cuerpo cubierto con una manta.
CORRADO se sienta en un banco tras el mostrador y cierra los ojos negando con la cabeza.
CORRADO (Confundido):
-¿Pero qué pasó, cómo? Aquí estaba ayer…
La EMPLEADA se acerca al periódico y lee. Se lleva ambas manos a la boca, sorprendida. Llora, los mira a ambos angustiada.
MARCELA extiende una mano hacia la EMPLEADA, pero ésta se aleja hacia el interior de la tienda con pasos rápidos.
9. EXTERIOR. DÍA. CALLE.
La NIÑA cruza una calle. Abraza a su muñeca con un brazo y trae su bolso al hombro. Un auto que pasa atrás de ella hace volar su cabellera suelta.
10. INTERIOR. DÍA. BAZAR.
MARCELA, ya del mismo lado del mostrador en donde está CORRADO sentado, se acerca y lo abraza, un poco desde atrás. CORRADO niega con la cabeza.
CORRADO (Conmovido):
-No es que fuéramos así, amigos, amigos o… pero… era un buen muchacho, y…
11. EXTERIOR. DÍA. CALLE PEATONAL. BAZAR.
La NIÑA camina por la plaza, dulce, tierna e inocente, distraídamente; llega a una banca de parque desocupada y se sienta en ella.
Mece las piernas mientras acomoda el pelo de su MUÑECA.
Enfrente de ella está el el bazar de CORRADO.
Sus ojos detectan algo que llama su atención.
Escultura del FAUNO en la entrada, impasible (O.S.: MÚSICA monocorde y “mística” acompañando el dulce sonido de una flauta).
Una casi imperceptible “sonrisa” aparece en los ojos de la NIÑA
12. INTERIOR. DÍA. BAZAR.
Aún abrazando a CORRADO, MARCELA sale del ensimismamiento.
MARCELA (Consoladora):
-En mi casa tengo algo de comida, voy por ella, la caliento y comemos aquí, ¿está bien?
CORRADO asiente resignado.
MARCELA (Separándose con delicadeza para ir a la salida):
-Voy entonces.
13. EXTERIOR. DÍA. CALLE PEATONAL. BAZAR.
MARCELA abre la puerta del bazar.
La NIÑA la ve, se pone de pie y se acerca sin prisa a la puerta. MARCELA la observa unos momentos. La NIÑA deja su muñeca en el suelo y se va.
MARCELA la ve irse extrañada.
MARCELA (llamándola):
-¡Tu muñeca!
14. INTERIOR. DÍA. BAZAR.
CORRADO voltea hacia la entrada y se dirige hacia allá.
15. EXTERIOR. DÍA. CALLE PEATONAL. BAZAR.
CORRADO sale.
CORRADO (a MARCELA, extrañado):
-Es la niña de ayer.
MARCELA voltea a verlo sin comprender, recoge la MUÑECA, hace adiós con la mano y se va, siguiendo a la niña.
MARCELA:
-No tardo.
La NIÑA, sin voltear, se pierde entre la gente y los árboles del andador.
CORRADO la ve irse, pensativo y extrañado. Reacciona preocupado, da unos pasos para alcanzar o para llamar a MARCELA pero en eso aparece CLIENTE 2.
MARCELA corre para alcanzar a la NIÑA, se acerca, la NIÑA esquiva a un SEÑOR.
MARCELA tropieza con el SEÑOR, se disculpa, ve a la NIÑA alejarse, y desiste de seguirla con un gesto.
16. INTERIOR. DÍA. BAZAR.
MARCELA entra al bazar y se dirige con unos portaviandas al mostrador, en donde CORRADO la recibe. Ambos con actitud reservada (por la noticia de la muerte de CARLOS, se entiende).
CORRADO:
-¿Y la muñeca? ¿Alcanzaste a la niña?
MARCELA (Separando los portaviandas):
-No, no la alcancé. Dejé la muñeca en mi casa.
CORRADO (Abriendo los portaviandas):
-Esa niña…
CORRADO toma un bocado (Son cosas sólidas, como piezas de pollo, croquetas, un poco de ensalada).
MARCELA (Tomando también un bocado):
-¿Qué?
CORRADO (Intrigado):
-Estuvo aquí ayer, o sea, afuera, y dejó igual su muñeca en el suelo y se fue.
MARCELA (Interesándose extrañada):
-¿Ah si?
CORRADO:
-Pues sí, hizo lo mismo, pero… Precisamente Carlos fue a alcanzarla con la muñeca, pero tampoco la encontró, porque yo vi que regreso con ella, con la muñeca.
MARCELA (Con lógica):
-La niña ha de haber regresado después por su muñeca y él la vio y se la entregó, pero…
MARCELA baja la cabeza preocupada:
MARCELA (CONT’D):
-Ay no…
MARCELA deja el cubierto con un bocado en la vianda.
MARCELA (CONT’D. Niega con la cabeza):
-Que horror, lo de Carlos, es que… No, no sé.
CORRADO pone una mano en su hombro, acaricia su pelo y su rostro. MARCELA sonríe atristada.
MARCELA (Sobreponiéndose):
-Mañana traigo la muñeca, por si la niña regresa.
17. INTERIOR. NOCHE. DEPARTAMENTO MARCELA.
Es un departamento más o menos amplio para una persona. En el estar hay espacio suficiente para los muebles de sala y un área de estudio. El respaldo de uno de los sillones, de 3 plazas, deja un espacio en relación con la pared de atrás, como un pasillo. El lugar es acogedor y moderno. La iluminación es tenue y proviene de lámparas de mesa o de pedestal. Al centro de la sala hay una mesa de centro con cubierta de vidrio y un jarrón de cristal lleno de pequeñas esferas, o cuentas rojas. MARCELA se encuentra al fondo, sentada frente a la pantalla de su computadora, trabajando.
Junto al área de trabajo hay objetos de escritorio, una lámpara de luz indirecta, una planta, algunos cuadros ordenados con buen gusto en la pared, mientras MARCELA trabaja. Ahí mismo, a un lado, aparece en primer plano la MUÑECA.
MARCELA se aparta un poco de la computadora y suspira, toma su celular, que está a la mano y selecciona la llamada con el dedo.
18. INTERIOR. NOCHE. BAZAR.
Suena el teléfono en el bazar, casi oscuro, apenas está encendida alguna luz de seguridad, pero en ese mismo momento al fondo CORRADO cierra con ruido la cortina metálica del bazar.
CORRADO termina de cerrar la cortina, pone el candado y se levanta.
CORRADO se aleja por el andador.
El FAUNO, en lo alto del pórtico pareciera observarlo.
19. INTERIOR. NOCHE. DEPARTAMENTO MARCELA.
MARCELA (Dejando un correo de voz):
-Corrado, soy Marcela, ya no te alcancé y me imagino que ya no vas a venir, así que voy a acostarme. Si vienes, me alcanzas en la cama… Te quiero… Nos hablamos mañana.
Se apaga la pantalla de la computadora de MARCELA. La MUÑECA a un lado.
MARCELA mira unos momentos a la MUÑECA, intrigada y la toma. Se levanta y se estira unos momentos. Deja a la MUÑECA en uno de los sillones y comienza a alejarse hacia el interior del departamento. Suena el timbre del interfón.
MARCELA levanta el interfón.
20. EXTERIOR. NOCHE. ENTRADA EDIFICIO DE MARCELA.
Es un edificio más o menos nuevo, bien iluminado.
MARCELA (Por la bocina del interfón):
-¿Si? ¿Quién es?
21. INTERIOR. NOCHE. DEPARTAMENTO MARCELA.
MARCELA (Insistiendo):
-¿Quién?
MARCELA cuelga y se queda un momento pensativa.
22. EXTERIOR. NOCHE. ENTRADA EDIFICIO DE MARCELA.
Una PAREJA que vive en el edificio abre la puerta de acceso y entra. La puerta viene de regreso en cierre automático.
Un pie de niña con su zapatito detiene la puerta.
23. INTERIOR. NOCHE. DEPARTAMENTO MARCELA.
MARCELA va del interfón al fondo, se escuchan los pasos de la PAREJA al pasar cerca de su puerta. MARCELA se detiene y escucha atenta un momento. Oye sus voces y entonces regresa a la mesa de su computadora.
MARCELA toma su celular, lo activa, se dispone a marcar y entonces tocan a su puerta suavemente, con los nudillos.
MARCELA (desatendiendo el celular, extrañada):
-¿Y ahora qué?
MARCELA se asoma por la mirilla de la puerta y luego abre la manija.
24. INTERIOR. NOCHE. ESCALERAS EDIFICIO MARCELA.
MARCELA abre la puerta y se asoma: no hay nadie. Se escuchan los pasos de los vecinos que suben.
MARCELA avanza unos pasos, se asoma hacia abajo. Se escucha que cierran la puerta del departamento de la PAREJA, voltea hacia arriba, siguiendo el origen del ruido. Regresa a su departamento y entra.
25. INTERIOR. NOCHE. DEPARTAMENTO MARCELA.
MARCELA cierra su puerta, gira el seguro.
Atiende otra vez su celular, para activarlo, mientras niega con la cabeza y da unos pasos al interior de su departamento.
Se deja caer en el sillón cuyo respaldo hace un pasillo con la pared del fondo. Recarga la cabeza contra el respaldo, la MUÑECA a un lado. Toma su celular y se enciende la pantalla, que ilumina su rostro.
MARCELA:
-Ay no, ya es muy tarde.
MARCELA deja el celular. La MUÑECA a un lado.
MARCELA observa la MUÑECA unos momentos y la toma.
NIÑA (O.S. Con voz dulce y un poco resentida):
-Quiero mi muñeca.
MARCELA salta del sillón, suelta de golpe la MUÑECA. Recargada contra la pared, en semipenumbra, la NIÑA con actitud indefensa, el rostro hacia abajo.
MARCELA (Asustada y enojada, del otro lado del sillón, da un paso hacia atrás):
-¿Qué haces aquí?
MARCELA voltea hacia la puerta de entrada.
MARCELA (Subiendo la voz):
-¿Por dónde entraste?
La NIÑA permanece en el mismo lugar, la barbilla vuelta hacia el pecho. Levanta un poco el rostro los ojos vidriosos, casi de ciega. Extrañas deformaciones han alterado sus rasgos.
NIÑA (Sonríe con una mueca inquietante. Con voz distorsionada. Amenazadora):
-Mi muñeca.
MARCELA recoge la MUÑECA y se la extiende, pero la deja en el respaldo.
MARCELA (Decidida y luego titubeando):
-Tómala y vete de aquí, o… o…
La NIÑA ignora a MARCELA, quien da un paso hacia la NIÑA, aún de este lado del sillón, pero su actitud decidida cambia de golpe y se detiene en seco.
Mirada asustada de MARCELA, parpadea incrédula.
La NIÑA, en la iluminación a media luz del departamento parece tener una apariencia diferente, grotesca, el rostro deformado, una expresión animal y burlona.
MARCELA voltea a un lado.
Mira el apagador de luz en la pared, midiendo la situación para dirigirse allá.
La NIÑA, más transformada aún, más grande de hecho, deformada, sonríe, mirad ávida, avanza con movimientos grotescos hacia el sillón y salta sobre el respaldo, lo vuelca, MARCELA aterrada da dos atropellados pasos hacia atrás, pero tropieza con la mesa de centro y cae en ella con estruendo de vidrios rotos.
Las cuentas rojas de vidrio se desparraman de golpe sobre el suelo junto con la mano convulsa de MARCELA.
La NIÑA, con su aspecto dulce, aunque despeinada y sucia, dormita acurrucada entre el respaldo, el asiento y el descansabrazos del sillón, abraza a su MUÑECA. Se chupa el dedo.
Sin abrir los ojos la NIÑA, aspecto dulce y tierno, saca su dedo de la boca y se lame un rastro de sangre que queda al descubierto alrededor de su boca.
26. INTERIOR. DÍA. BAZAR
CORRADO está en su bazar limpiando cuidadosamente una pieza antigua, con una brocha, por ejemplo. Voltea hacia un reloj de pared antiguo.
En el reloj son las 2.30.
CORRADO, junto al mostrador marca un número en un clásico teléfono analógico.
27. INTERIOR. DÍA. OFICINA.
En su escritorio de una oficina más o menos elegante, como un despacho de abogados una secretaria habla al teléfono.
SECRETARIA:
-No, no vino hoy (…): No, no llamó (…): Sí, sí, no hay problema, si llama le paso su recado (…): Sí, hasta luego.
28. INTERIOR. NOCHE. DEPARTAMENTO MARCELA.
El teléfono fijo del departamento suena una y otra vez, se silencia; luego suena su celular, su pantalla se activa.
El sillón sigue volcado, al igual que otros muebles, una silla rota, una lámpara de pedestal en el suelo, todas las cuentas rojas desparramadas. En la pared salpicaduras rojas, un zapato, los pies y su cuerpo dislocado en el suelo.
29. INTERIOR. DíA. BAZAR.
La mano de CORRADO apaga la pantalla de su celular.
CORRADO sale del bazar con el celular en la mano. Cierra la puerta con llave.
30. EXTERIOR. DÍA. CALLE PEATONAL. BAZAR.
CORRADO da unos pasos apresurado. La NIÑA está a un lado de la puerta con su MUÑECA. CORRADO da unos pasos más sin prestarle atención.
Con expresión de darse cuenta de algo CORRADO se detiene de súbito y voltea.
La NIÑA, mirándolo, deja en el suelo la MUÑECA y se va de prisa.
CORRADO la ve alejarse un momento, luego se acerca a recoger la MUÑECA.
CORRADO (Sospechando, para sí):
-¿Qué pasa con esta maldita niña?
La NIÑA se pierde entre la gente. CORRADO alza a la MUÑECA sobre su cabeza.
CORRADO (Grita):
-¡Niña!
CORRADO niega enfadado con la cabeza, mira un momento a la MUÑECA, le hace un gesto de desagrado da la vuelta y se marcha. Arriba el FAUNO.
31. INTERIOR. NOCHE. DEPARTAMENTO MARCELA.
Personal forense: una FOTÓGRAFA, ASISTENTE HOMBRE guarda muestras en una bolsita de evidencias, ASISTENTE MUJER prepara con una brocha la toma de huellas digitales de un objeto. Una TECNICA a la computadora de MARCELA con la pantalla encendida. Adelante un AGENTE y una VECINA consternada.
AGENTE (Echa un vistazo a lo que forenses hacen. Se dirige a la VECINA, nerviosa y asustada):
-¿Es todo lo que escuchó?
VECINA (Con voz ahogada, titubea, niega con la cabeza):
-Sí… Sí… Yo…
AGENTE (Ignorando a la VECINA, dirigiéndose a la TÉCNICA):
-A ver Gómez: ¿ya entraste a los contactos de su celular?
La FOTÓGRAFA pasa junto a ellos y sale de cuadro.
TÉCNICA (Levantando la mano):
-Ya jefe.
AGENTE (Exasperado):
-A ver, que alguien llame al sujeto.
32. INTERIOR. NOCHE. BAZAR.
En el reloj del bazar son las 7.45. Suena el timbre del teléfono.
EMPLEADA (Contestando profesional, luego extrañada):
-Bazar de (…): No, ¿quién habla? (…): No, ya no regresa (…): ¿Su celular? (…): No disculpe, pero (…): ¿Muy urgente…?
33. INTERIOR. NOCHE. CASA DE CORRADO.
La mano de CORRADO toma su celular.
CORRADO (Preocupado y luego molesto):
-¿Bueno…? Sí, sí (…) ¿Quién le dio este número? (…) A ver no, primero… (Se interrumpe, se sorprende): ¡¿Qué?! (Le falla la voz): No, ¿cómo…? (Totalmente incrédulo): ¡No!, ¿un crimen? ¡No no no! (Se pasa una y otra vez la mano por la cara y el pelo): Voy, voy, ya voy…
Junto a un secreter CORRADO pierde la atención sobre la llamada, aunque se oye la vibración de una voz de hombre por el celular, y observa a la MUÑECA sobre el secreter. Cierra distraídamente la llamada concentrado en la MUÑECA, va a tomarla, pero se detiene repentinamente.
NIÑA (O.S. Con su habitual vocecita dulce y tímida):
-Es mi muñeca.
CORRADO asustado se vuelve bruscamente hacia la voz. Decoración sobria, detalles antiguos, media luz.
CORRADO (Alterado):
-¿Qué haces aquí? ¿Cómo entraste?
De pronto CORRADO parece darse cuenta de algo y se alerta:
CORRADO (Buscando a su alrededor, desconfiado, alerta):
-Vienes con alguien más.
Da un golpe en el secreter con la mano abierta.
CORRADO (Hacia el interior de la casa):
-¿Quién más está aquí? (A la NIÑA enojado): ¿Por dónde entraste?
La NIÑA alza el rostro, ya deformado.
NIÑA (Con una voz enronquecida y discordante):
-Mi muñeca.
CORRADO se asuta.
CORRADO (Quedándose si palabras:
-¿Quién eres, o qué…?
La NIÑA, más deformada, colmillos, emite una especie de gruñido y queja.
NIÑA (Con voz ronca y distorsionada):
-Quiero mi muñeca.
CORRADO voltea hacia la MUÑECA y en un rápido impulso la toma del secreter y al mismo tiempo toma un encendedor, lo activa y lo acerca a la MUÑECA que empieza a quemarse.
CORRADO (Amenazador):
-Te voy a dar tu muñeca.
La NIÑA (o lo que era la NIÑA) retrocede con miedo y se encoge. CORRADO se queda un momento sorprendido, luego corre hacia la cocina,
CORRADO enciende uno de los quemadores DE LA ESTUFA y pone la muñeca encima, que arde con rapidez.
CORRADO se aleja de la estufa de donde se levanta una gran llama y humo negro, se tapa la boca y la nariz como frente a un olor nauseabundo, mira hacia afuera de la cocina, apaga el quemador, sobre el cual queda una masa medio derretida y negruzca.
CORRADO sale de la cocina pero la NIÑA ya no está ahí, busca altrededor, va rápidamente al interior, buscando, y regresa. Sale apresuradamente de su casa.
34. EXTERIOR. NOCHE. CALLE BAZAR.
El auto de CORRADO entra al andador vacío y estaciona frente a su bazar, que está cerrado y apagado.
35. INTERIOR. NOCHE. AUTO DE CORRADO.
Se escucha el motor encendido. CORRADO Está abatido y a la vez desesperado, se envuelve la cabeza con ambas manos, bufa, gime y resopla. Niega con la cabeza. Se queda un instante suspenso, busca su celular, lo toma.
Del asiento de atrás surge la NIÑA convertida en ese ENTE monstruoso, más grande que CORRADO, con llagas de quemaduras, humeante, el pelo devastado, y apresa a CORRADO desde atrás con sus garras nudosas. CORRADO forcejea, pero la NIÑA-ENTE lo muerde en el hombro, le rompe el cuello, lo abate.
36. EXTERIOR. NOCHE. CALLE BAZAR.
El auto estacionado, se balancea un momento, se apagan sus luces, queda inmóvil.
El FAUNO en lo alto de la entrada del bazar parece sonreír, apenas. Se escucha el dulce sonido de una dulce melodía de flauta.
Comentarios
Publicar un comentario